sábado, 9 de marzo de 2019

F451-8M



Recuerda que no eres un arma arrojadiza, que no eres patrimonio de ninguna ideología, que tienes la capacidad de disentir, de estar fuera del "con nosotros o contra nosotros" que te intentan imponer... Que las cosas no tienen que ser blancas o negras, que las ideas no pertenecen a nadie y que una realidad, una aspiración, puede tener distintas lecturas, matices o detalles.

"Mis mujeres" quieren la igualdad de derechos, deberes y oportunidades. Son fuertes,valientes y trabajadoras; son inteligentes y saben poner cada cosa en su lugar y justa medida...no se sienten menos pero siempre pelean por màs.
Son defensa en retaguardia de las tradiciones y cultura de su pueblo sin pedir perdón por ello, y son, sin justificarse, la vanguardia al asalto del futuro y sus comunes aspiraciones.

Y así, sin pactos, conquistan su propio destino sin ser instrumentos al servicio de la eugenesia social orquestada por el globalismo y sus ideologias.
Adelante!





miércoles, 10 de octubre de 2018

Onoda no se rindió.


Resultado de imagen de yukio mishima


Una vez acabada la II Guerra Mundial, el oficial del ejercito japones Hiro Onoda siguió la lucha por su cuenta, guerra de guerrillas que continuó en solitario hasta 1974 cuando se le consiguió convencer de que realmente su país se había rendido treinta años atrás. Treinta años sobreviviendo en la selva, cumpliendo con el que entendía como su deber; en parte, eso es Japón.

No conozco Japón. He leído mucho sobre aquello, novela, crónica e historia; he estado allí, pero no lo conozco. No puedes decir que conoces un lugar y a su gente por haber pasando allí unos días, o unas semanas... y menos aun si del lugar del que hablamos es Japón, un país cerrado en sí mismo y abierto al mismo tiempo. Abierto, abanderado de la globalización y el capitalismo, y cerrado en una cosmovisión que un occidental difícilmente puede llegar a entender. Materia, naturaleza y una mente desprovista de teología y de Dios. Un reducto donde se enfrentan o conviven la acelerada modernidad y la tradición más exquisita.

Los japoneses no son mejores ni peores que nosotros, Japón no es ni mejor ni peor que ninguna de nuestras naciones europeas; es distinta. En Japón puedes encontrar lo más hermoso y lo más aborrecible del presente, puedes encontrar cosas, ideas , comportamientos que envidiar y comportamientos que rechazar y ahí reside el encanto del lugar, en la incomprensión, en unas miradas esquivas y respetuosas, en la búsqueda de la perfección en cualquier aspecto de la vida, en la belleza del instante.
Japón es la niebla abrazando un templo montaña arriba, un metro abarrotado cerca de Shibuya, sacrificio, luz y ruido en el centro de Tokyo, 3 segundos de reverencia entre marido y mujer...

Pero, sea cómo sea, yo no conozco Japón, solo sé que a pesar de sí mismos están a la vanguardia y a la retaguardia de todo, defendiendo su propia esencia frente a sus enemigos;para bien o para mal Japón no se rinde, como no lo hizo Onoda; y yo sigo intentando aprender de lo que vi y lo que leo, con la esperanza de comprender algún día todo aquello que me cuesta interiorizar, porque, a fin de cuentas, no se trata de leer a Mishima sino de comprenderlo.




jueves, 16 de noviembre de 2017

Ser valiente.


Ser valiente es arriesgar tu tiempo y tu dinero sin más espectatíva que el trabajo duro y la incertidumbre segura; ser valiente es tener inquietudes y pelear por ellas.
Se valiente es tener miedo y aun así dar sonriente un golpe de timón, llevando por dentro lo que haya que llevar, viviendo lo soñado y lo que venga por soñar.

La imagen puede contener: personas sentadas, mesa, bebida, comida e interior

o en palabras de Kiplig:

"...Si arriesgas en un golpe, lleno de alegría,
las ganancias de siempre a la suerte de un día;
y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era..."

Muchas suerte camarada.


sábado, 28 de enero de 2017

Drogas de diseño.

Posiblemente, dentro de dos o tres décadas el azúcar estará equiparada al tabaco o el alcohol nos parecerá demencial lo que hoy nos parece un consumo habitual.

Que el azúcar engancha es un hecho, que te puedes desenganchar es otro.
Un yogur de bebé lleva azúcar, ¿para qué necesita azúcar un bebé de meses? para nada, para sentar las bases de un consumo futuro, se acostumbrará a eso y se negará a comer el mismo alimento sin, al menos, esa cantidad de azúcar.

El azúcar ya mata en EEUU a más personas anualmente que el tabaco... y no se trata de evitar su consumo, se trata de reducirlo y el de todas las mierdas sobreazucaradas, sustituirla por edulcorantes naturales o suprimirla en casos determinados para conocer el sabor que tiene realmente algo.

Antonio Estrada es un fotógrafo que a través de su web intenta concienciar, de una forma muy visual, de la cantidad innecesaria que llevan la mayoría de los alimentos que consumimos:

www.sinazucar.org




Outsiders.



Cada mañana te levantas, desayunas y te pones el traje de outsider... todo lo que haces tiene su repercusión en tu entorno y los que te rodean. Con gestos, acciones y omisiones tratas de acercar tu mundo lo más posible a lo que consideras que debería ser el mundo.

Pero al final llegas a casa, te das cuenta que acabas de dejar dos móviles encima de la mesa, que luego vas a tener que trabajar con el portatil, que a través de la ventana la nube de polución sigue ahí, que convives en una ciudad con millones de personas, que tu mundo no está aquí y que probablemente encontrarlo va a costar...

Así que te quitas el traje, lo dejas en la percha, para mañana y le das un abrazo (nos comportamos y hacemos con nuestro tiempo libre lo que otros no saben, nos cuidamos mutuamente y respiramos fuera)...... y piensas que puedes intentar mejorar el mundo, pero no cambiarlo, y que quizá la belleza está en ser un "perdedor" a priori, en saber que aunque no haya solución seguís adelante en una suerte de valhalla donde, la derrota final estaba ya escrita, pero para todos era un honor pelear.




La flor.


El aeropuerto de Londres es un hormiguero, y sinceramente me agobia. Estoy leyendo, tomando un café esperando que a mi vuelo le den puerta en la pantalla y se me acerca Ana. Me tiende la mano, se presenta, y me dice algo que me desconcierta, "Te he hecho una foto".
Ana me ha hecho una foto furtiva y ahora viene a pedirme permiso para hacer lo que ya ha hecho... "siempre le pido permiso a la gente a la que le hago fotos para quedármelas, si lo pido antes la foto ya no es igual, claro...", Un poco desconcertado le pido que me enseñe la foto; mi vanidad se desinfla cuando veo una foto en blanco y negro de mis manos; no sé cómo se harán esas cosas pues no entiendo mucho de fotografía, pero se ven mis manos en primer plano  y el título del libro que sostienen mientras lo demás parece difuminarse; como digo, no entiendo de eso, pero la foto me gusta.
Se pide un café y se sienta a mi lado. Es extremeña y su acento no lo niega, es algo así cómo una moderna rural. Esta chica es más de campo que una amapola y esto contrasta con la argolla que cuelga de su nariz; viste como si fuera a ponerse a amontonar heno pero a amontonarlo con unos brazos completamente coloreados de calaveras, nubes y misticismo. Su vida está en el pueblo, pero ella quiso salir, lo que hace lo hace bastante bien, según me cuenta expone de vez en cuando en pequeñas galerías y en quince días lo hará en el east end donde dice creer que quedaría bien la foto que acaba de tirar.
A raíz de mi libro empieza a hablar de Steinbeck y Verne pasando, a un ritmo que me cuesta seguir, por los clásicos rusos...  lo cierto es que es agradable charlar con Ana y oír como trenza los fundamentos y motivos literarios de la literatura universal con el día a día de sus días. Reflexiona sobre la vida en las grandes ciudades y lo compara con su pueblo, este tema de conversación lo he propiciado yo claro; se debate entre una personalidad cosmopolita y el rechazo que le provoca la vida moderna, una vida moderna que, por su forma de ser y sus ideas campestres, la excluye. Reflexiona sobre la vida en general y sobre las contradicciones que encuentra entre sociedades dispares y mundos opuestos, no deja de parecer Alicia a través del espejo entre asfalto y cristal.
Dice no comprender del todo a los demás... ah! y su novio jacinto cuida cerdos, lo se porque también me enseñó fotos, de jacinto y de los cerdos.

Ana paga su café, se despide  y se marcha dando las gracias. "quizás me haga famosa con tu foto" me dice casi sin mirarme ya, "suerte" respondo, y la cruz tatuada que Ana lleva en el cuello desaparece en un mar de nucas y caras.

Me recordó a una canción pero no sabía a cual; hace poco me acordé y cierto es que Ana era como una flor que crece entre una maleza que la estrangula.
Mis manos quizás cuelgan en algún bar o galería de la capital inglesa, ojalá la vendiera y le dieran algo de dinero por ella, con eso pagaría el tiempo de espera que me quitó de encima y esta historia que contar.

".. y en los escaparates, detrás de los cristales se burlan de ella las flores artificiales, no necesitan aire, tampoco primavera, no necesitan agua ni nadie que las quiera. Entre el humo y el ruido, la gente se acelera, en este mar de gente es infeliz cualquiera, silbando melodías, aunque nadie la oiga soñando tonterías..."


Selección natural.




Entrenamiento de aves para la caza de drones.



lunes, 29 de agosto de 2016

Vivir deprisa.




"Instagram, twitter, Facebook.,."



Subtítulos habilitados en la barra de reproducción.


Recordatorio.



¿Cual es tu excusa, las agujas o que no tienes tiempo?

Dona sangre!




sábado, 27 de agosto de 2016

Ser o no ser.



Me cuesta reconocerlo pero hace unos días le hice una foto a la comida...

Ya es frecuente que andemos sin mirar por donde vamos y malgastemos gran parte de nuestro tiempo con el wasap y sus historias, pero la modernidad ha traspasado los limites de la propia temporalidad para instalarse en los del existencialismo; si no se fotografía y difunde, si no se cuenta en redes sociales, no ha pasado. Se hacen fotos a millares, no por el deseo de inmortalizar el recuerdo que queremos conservar sino por mostrarle al mundo que estamos allí, que lo hemos hecho, que existimos, que respiramos... para que los demás nos puedan ver y competir con ellos en "felicidad"... cuando esto parece solo reflejar la necesidad de autoconvencernos de lo felices que somos y la incapacidad de sentirnos seguros de nosotros mismos.

Una mañana luminosa vi a una chica parada en mitad de la calle con el mar a su espalda haciéndose un selfi; sonreía como si le fuera la vida en ello y yo creí que realmente estaba disfrutando de aquello, del mar, de la catedral, de miles de años de historia y la mañana tranquila...no había acabado de perder el movil la verticalidad cuando la sonrisa desapareció, se perdió con ojos tristes en el fondo del bolso donde acabó el aparato, No miró el mar, no miró la catedral, solo el suelo al caminar.

Así son las cosas ahora, difundir para existir, difundir para ser y parecer; y yo cada vez tengo más claro que, y esto no me hace mejor que a nadie, "no me interesa existir".

Estas últimas semanas he vivido también, he hecho cosas que muchos quisieran y tengo fotos,claro, que desde las paredes mi casa me recordarán la suerte que tengo; sin nadie con quien competir, sin nadie a quien rendirle cuentas.



Jaque al Rey.



Hace calor y entro al Mercadona del pueblo a buscar agua. En la puerta hay una pareja tirada junto a varios cascos de cerveza vacíos pidiendo dinero a todo el que entra, tienen allí sus mochilas, camisetas con mensajes socio-combativos y un aparente desprecio hacia la higiene que deben haber paseado por la noche de fiesta que se pegaron el día anterior. Al salir veo junto a la puerta, cerca de la  pareja, a un joven esperando. Veo que cuando alguna persona mayor sale con algo pesado él se ofrece a cargar con todo lo que puede; le veo acarrear varias bolsas y un par de garrafas de agua y llevarlas hasta el parking... ofrece lo que puede o lo que le dejan ofrecer, no pide limosna, parece no querer nada que el pueda ganar;hace mucho calor como decía y este hombre vuelve a su puesto, firme bajo el sol para ganar algo de dinero (en la entrada no hay sombra pero es por donde pasan los clientes); mientras, la entrañable pareja se arrastra y fuma a la sombra.
Que esto está mal montado, cierto, que hay quien nace alfil y quien nace peón, más que cierto, que hay cosas que cambiar, de acuerdo; pero ya te haya tocado ser torre, alfil o peón siempre estarás amenazado, y mientras unos deciden darse por vencidos antes de empezar, o dejar que las otras piezas les den cobertura, otros deciden pelear, avanzando, casilla a casilla, como ese peón negro que avanzaba silencioso, en la puerta de un mercado, buscando su oportunidad.



miércoles, 24 de agosto de 2016

Lenguaje laboral.




Know how = Conocimiento
portfolio = cartera de productos
Meeting = Reunión
Conference = Llamada
Manager = Director

...
etc
...
...

y así somos más globales, más actuales, todo es más cool, 2.0 y empresarial.

"y así de lejos esta el mundo de donde estoy yo, a solo un mal día."

F"ó"ck off!



miércoles, 6 de julio de 2016

La pluma y la espada.




"...decidles que os engendraron libres
y libres nacisteis
y que vuestras madres tristes
también libres os criaron."

                                                      Miguel de Cervantes.

viernes, 6 de mayo de 2016

El turista.





Es de uso común y creencia generalizada defender el turismo como modelo económico; da dinero y genera empleo dicen, pero nadie se pregunta a costa de qué. El turismo no es necesariamente malo pero si que destruye la esencia de las ciudades. Quizás el ejemplo más claro de esto es una Venecia sin venecianos, ¿quien querría vivir en un parque temático de ruido, carteristas, y puestos de "recuerdos"?... el turismo da dinero, sí, pero también consume y destruye la identidad de los lugares, sus tópicos y su atmósfera.
Ya es bastante triste que los centros de todas las ciudades del mundo sean calcos los unos de los otros, con sus Mc Donals, ZARA...etc... lugares "muertos", sin alma, pero llenos de "vida" ruido y luces de colores. Los lugares emblemáticos de cada ciudad son conquistados por oleadas de gente con cámara de foto que hace cola en museos para ver cosas que probablemente no sean capaces de comprender o valorar, y que están ahí simplemente porque es "lo que hay que ver", personas que se van a otros países a comprar productos de marca porque son más baratos allí... resultado de la conjunción perfecta de hombre masa y low cost.
Basar la sostenibilidad de una ciudad en el turismo es huir hacia adelante simplemente porque da dinero; lo natural, no digo lo lógico, sería proteger la cultura, la historia y a las gentes del lugar, fomentar el turismo como presentación ante el mundo de lo que somos, de lo que fuimos, y no como motor económico de nada.
Un modelo económico se debe basar en ser productivo y eficiente que no es lo mismo que ser un engranaje más en la maquinaria del presente que se mueve deprisa y todo lo reduce al valor fluctuante del dinero.

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Como una roca.




Quizás el mayor logro de la modernidad y la mayor de nuestras derrotas sea el individualismo inoculado en la sociedad. Perdido completamente el sentido de la colectividad el ser humano deja de ser-humano para convertirse en individuo y roto el sentimiento de comunidad se pierden los objetivos comunes.
Una gran ciudad es el mejor lugar para ser consciente de esto, aquí cada uno va a lo suyo y los problemas de los demás son eso, de los demás... futbol, tele, casa, coche, centro comercial y yo a lo mio.

Por suerte no creo que nosotros seamos así, por suerte tus cortes me duelen a mi también y aunque a veces recibamos golpes seguimos en formación. Ya sabes que como en el cuento "esto también pasará" y cuando pase seguiremos ahí para reír y celebrar. Adelante!!




Kérex.





Aquí hay de todo, aquí hay humo, asfalto, cristal y queroseno.



jueves, 7 de enero de 2016

Las sirenas no existen.



Recuerdo a mi madre todos los 31 de diciembre, poco después de tomar las uvas, abriendo las ventanas de la casa para escuchar como los buques fondeados en puerto rompían el silencio de las calles vacías con su señal. Era algo que desconozco si sucedía en todas las ciudades porteñas del mundo o solo en la nuestra; era algo bonito,tradición que nos hacía sonreír.

Hace varios años que las sirenas no resuenan para darle la bienvenida al año nuevo. Quizás es la crisis la que ya no permite que los buques arriben a puerto, o simplemente es que alguien dejó de molestarse en  hacerlas sonar. Sea como fuere, mientras nosotros esperamos en la terraza,cada año con menos esperanza, el sonar de las sirenas, no puedo evitar imaginar al capitán en el puesto de mando, "tablet" en mano, felicitando el año a través de twitter mientras la tripulación envía por "wasap" gilipolleces y felicitaciones pre-cocinadas.

Se que a nadie le importa pero para mi madre y para mí significaba algo.
Que le vamos a hacer... solo es una cosa más en  la que dejar de creer, un paso más  hacia la destrucción de los detalles, una cosa menos en la que creer de las muchas que teníamos y las pocas que nos quedan. Solo es una cosa menos en la que creer... y, aunque, en las extrañas formas del mar, alguna vez las intuí nadando curiosas a mi estribor, ya no creo en sirenas y, visto lo visto, quizás sea lo mejor.
A pesar de todo cada año se abrirán nuestras ventanas, por si algún día quieren regresar.




jueves, 10 de diciembre de 2015

Nessun dolore.

imagen: "elchupete.com"

Siempre fui un gran lector de cuentos, pero nunca fui buen narrador...
Hoy sin embargo si os quiero contar uno que esta semana me he obligado a recordar.

Hubo una vez, en un reino lejano, un Rey que ordenó a sus orfebres fabricar el anillo más bonito que jamás se hubiera visto. Conseguido esto le pidió al sabio de la corte que grabara en su circunferencia interior una palabra, una frase que le hiciera sentir bien cuando el pesar, la amargura y la derrota cayeran sobre él.
Tras varios días el sabio entregó el anillo a su Rey suplicando que no leyera lo escrito en él hasta verse en una situación en la que creyera realmente necesitarlo.
Ese día llegó cuando el reino fue invadido por sus enemigos. El Rey se vio obligado a huir dejando a su pueblo atrás, perseguido y amenazado de muerte. Tal era el abatimiento del monarca que decidió que había llegado el momento de hacer uso del anillo; retiro este de su dedo y leyó su interior.

"Esto también pasará"

Como si de un manto cálido se tratara el Rey se vio arropado y reconfortado por estas palabras que devolvieron la paz a su alma...
Tiempo después con la ayuda de sus más fieles soldados y generales el Rey reconquistó lo que legítimamente le pertenecía y dió un banquete para celebrarlo. Quiso recompensar al sabio colmandolo de oro y regalos pues gran parte del éxito radicaba en su maravillosa ocurrencia.

- Gracias sabio, a ti debe el pueblo que hoy podamos estar de nuevo así, eufóricos y ebrios de felicidad...

El sabio respondió.

- Con todo el respeto majestad creo que debería hacer uso de nuevo del anillo.

- ¿Por qué debería hacer eso? ¿a caso no ves que estamos celebrando que hemos aplastado a nuestros enemigos y que la suerte nos vuelve a sonreír?

- Por favor majestad, leedlo...

El Rey cogió de nuevo su anillo y lo leyó como si de la primera vez se tratara.

"Esto también pasará"

En ese mismo momento de nuevo la sensación de paz volvió a caer sobre el monarca, porque entendió la plenitud del mensaje del sabio y porque esa sabiduría lo hacía más fuerte.
El Rey tomó la mano del sabio y le dio las gracias de la más humilde de las formas.

"Esto también pasará..."




jueves, 12 de noviembre de 2015

Da lo mejor de ti.




Da lo mejor de ti, dona sangre.
Porque todos la necesitamos y ni con todo el dinero del mundo puede fabricarse una sola gota de ella.


If you must fight...

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Yo, mí, me, y yo mismo.



Viajo en asientos de esos que forman un grupo de cuatro, en el sentido opuesto al de la marcha. Mi visión principal es la de un hombre de unos treinta y pico que se hurga la boca con un palillo de dientes y de cuando en vez hace gesto de tragar. Una mujer, a la que no alcanzo a ver, habla a gritos; no alcanzo a verla como digo pero sí que pone en mi conocimiento, y en el de todo el pasaje, que tiene hongos en lugares delicados. Un tipo canijo y con gafas se divierte viendo una película a todo volumen en su tableta electrónica, tal vez pensando que los auriculares que repartía el señor de la caja hace unos momentos eran de pago... o simplemente que todo lo que no sea él mismo se la trae floja y pendular.
Cuando ya he asumido que no voy a poder leer tranquilo como esperaba, ni mucho menos dormir, y decido que ya la cosa no puede ir a peor, a la chica que viaja a mi lado parece entrarle el gusanillo, abre impaciente un taperguares del tamaño de Leganés y comienza a comer ruidosamente lonchas de chorizo y mortadela como si no hubiera un mañana por el que preocuparse.
Resignado de lo indolente e insolidaria que es la gente con los demás voy llegando a mi destino. La del "Tápe" se apea y el tío que viaja en el asiendo de enfrente posa sus pinreles sobre el asiento que ha quedado recientemente libre. Yo ya paso de decirle nada a nadie porque la gente no atiende a razones y uno no sabe por donde van a salir, me quedo mirando fijamente los pies que descansan a mi lado y posteriormente miro a su dueño... este en un gesto de autentica verguenza torera carraspea y vuelve a poner los pies en el suelo. 
Llego a destino cansado y sorprendido de que todo esto no me sorprenda. Nadie piensa en nadie más que en sí mismo, "¿por qué no voy a hacerlo? que se jodan todos estos remilgados... ¿qué pasa? tampoco estoy matando a nadie...".
En fin...

Pd: En un vagón viajan los animales, las personas viajan en coches de tren.