
Siempre suelo decir que el trabajo es trabajo y por ello debe estar pagado, aunque hay determinados esfuerzos que sin ser recompensados más valen que el que realizan algunos a cambio de dinero.
Hay quien no valora lo que haces, quizás solo es solo infravaloración emitida desde el desconocimiento, o tal vez solo una mala percepción de lo que significa estudiar a largo plazo porque nunca se ha hecho sin examenes a la vuelta de la esquina. "Bah! solo es estudiar...".
Tú a penas tienes días libres y no cobras ni un centimo por aquello a lo que dedicas ocho o más horas diarias, sin embargo hay quien dirá que eso no es lo mismo que trabajar... y por supuesto que lo tuyo es trabajo; un trabajo no recompensado a corto plazo pero que sin duda tiene un objetivo concreto, una meta, un final... tu final feliz.
Tú a penas tienes días libres y no cobras ni un centimo por aquello a lo que dedicas ocho o más horas diarias, sin embargo hay quien dirá que eso no es lo mismo que trabajar... y por supuesto que lo tuyo es trabajo; un trabajo no recompensado a corto plazo pero que sin duda tiene un objetivo concreto, una meta, un final... tu final feliz.
Tal vez esto no sirva de mucho, solo pretendo animarte a continuar, a ser más fuerte y a creer que cada día que pasa el final está un poco más cerca, que las guerras se componen de pequeñas batallas y que la tuya se asemeja a otra de tus creaciones de costura; que solo debes ir poco a poco con la paciencia que le das a cada puntada, reforzando las costuras de apoyo en los hombros y rematando los encajes... y algun día cuando mires atrás quizás veas que alguna puntada se torció un poco o que algún hilo quedó suelto, pero si la cuelgas de la puerta de tu armario y la miras a un metro de ti verás con una sonrisa de satisfacción que con esfuerzo y mimo, por fin, habrás terminado tu flamante toga de colores.
Ni los 88 maníacos nos podrán detener... jaja.